viernes, 29 de enero de 2016

LOS MISTERIOS DE LA RELAJACIÓN

 

La relajación es una de las fases más importantes en las clases de Yoga. 

Los efectos sobre la mente, la energía y el cuerpo son enormes e importantes.


La relajación la utilizo en las clases con el objetivo de conseguir que la mente vaya dirigiéndose a lo largo de todo el cuerpo zona por zona logrando que los músculos descansen, además de mejorar el funcionamiento de los órganos internos, alinear nuestros pensamientos, emociones y nuestra energía. La relajación equilibra mente, energía y cuerpo. Vamos a adentrarnos un poco más y veamos 4 niveles en donde cada nivel va enlazándose con el nivel anterior y posterior: mental, emocional, energético y muscular.

  • Nivel mental: Los ejercicios de relajación influyen a nivel de los pensamientos y percepciones. Una mente enfocada se dirige a logros concretos, una mente abierta a nuevas oportunidades, a nuevos sonidos, experiencias, a una Nueva Vida.
  • Nivel emocional: durante la relajación vamos alineando los pensamientos y las emociones. Sintiendo lo que deseemos sentir en cada momento, desarrollando la creatividad, emanando belleza, abundancia y felicidad.
  • Nivel energético: mientras vamos influyendo sobre nuestros pensamientos, nuestras emociones y los vamos dirigiendo hacia donde queremos iremos notando cambios en nuestra energía. Estos cambios se pueden sentir de muchas maneras, se puede notar una sensación de hormigueo, calor, frío, presión,.....en determinadas zonas del cuerpo. Poco a poco y con la práctica esas sensaciones movidas por la energía las iremos dirigiendo a estados más placenteros, equilibrando nuestra energía que repercutirá de manera beneficiosa en cada uno de nosotros.
  • Nivel muscular: Una vez que hemos ido adentrándonos en cada uno de los niveles, llegamos al nivel muscular. En este nivel experimentaremos un gran descanso muscular, liberándonos de tensiones, agarrotamientos, dolores, bloqueos y dolencias físicas.
El practicante de Yoga Iniciático se va a ir percatando que la mente influye directamente sobre el estado de su energía y la energía sobre el estado físico del cuerpo.  Algunos ejemplos en donde podemos ver o experimentar la influencia de la mente en la energía y en el cuerpo son los siguientes:

 "Cuando no conseguimos lo que queremos lograr y no tenemos la economía que queremos, no tenemos el trabajo, no tenemos la salud que queremos los pensamientos que inundan nuestra mente son negativos, nos sentimos emocionalmente tristes y eso repercute en la energía de nuestro cuerpo, nos sentimos cansados, agotados"

"Cuando logramos lo que queremos lograr, y conseguimos la economía que queremos, la salud, la pareja, familia, trabajo, nuestros pensamientos son positivos, nos sentimos alegres, seguros, brillantes y Eso repercute en la Energía de nuestro cuerpo y nos sentimos con mucha fuerza, con ganas de movernos, de realizar logros nuevos de Avanzar, de Crecer"

Hay numerosos ejercicios que podemos realizar dirigidos a manejar nuestros pensamientos y dirigirlos hacia donde queramos. Ejercicios sencillos dirigidos a pensar, sentir lo que queramos lograr en ese momento. Algunos de ellos que realizamos en clase son:
  1. Dirigir la atención a cada una de las zonas de nuestro cuerpo soltando, liberando, ablandando cada zona.
  2. Rotación de la conciencia. Rotamos la conciencia de una zona a otra del cuerpo. 
  3. Relajación autógena. Estado autogenerado por el que se recupera el equilibrio autónomo y se activa las capacidades de recuperación y sanación de la mente, energía y el cuerpo.
  4. Visualizaciones en la relajación. Guiando a la mente-pensamientos a estados de calma, armonía, orden en la palabra, direccionalidad, nos enfocamos en lo que cada uno quiere lograr, mejorando nuestra autoestima, confianza, seguridad, la salud en general, Nuestra Vida. 



lunes, 1 de junio de 2015

YOGA CON TU BEBÉ


El yoga con el bebé es beneficioso para el bebé y los papás al favorecer la conexión emocional entre ellos. Es un hábito saludable que puede transmitirse al bebé prácticamente desde el nacimiento realizando asanas y meditaciones con el bebé en brazos o portándolo en un fular.
Durante la práctica se suele contactar continuamente con la mirada del bebé, es muy importante que ambos estéis conectados e integrados.
La música es muy importante, elegiremos una música suave, acogedora y alegre.
La práctica comienza conectando la respiración con la del bebé, el bebé esta tumbado boca arriba delante de la mamá o el papá. 
Ahora detallo por pasos un ejemplo de como sería una clase de yoga con nuestro bebé.
  1. Masajeamos las manos del bebé dibujando círculos y luego pasamos a los pies. 
  2. La barriguita también en círculos y caricias de arriba (desde el pecho) a abajo (hasta las inglés).
  3. A continuación acariciaremos todo el cuerpo hasta los pies.
  4. Luego le llevaremos las dos rodillas hacia la barriguita presionando suavemente y dibujaremos círculos con sus piernecitas de manera que la cadera también dibuja círculos suaves. Cambiamos de sentido.
  5. Le abrimos los brazos y se los cerramos, abrimos y cerramos cruzando sus bracitos sobre su pecho.
  6. Círculos grandes con sus brazos hacia dentro y hacia afuera.
  7. Estiramos brazo opuesto y pierna opuesta en sentido opuesto y luego juntamos pie y mano del bebé, cambio de lado.
  8. Para finalizar esta primera estapa cogemos al bebé y lo abrazamos y besamos. Le mecemos.

  9. Lo tumbamos delante de nosotros y ahora es la mamá o papá el que hace círculos de hombros y brazos juntando los codos delante. Mientras miramos a nuestro hijo continuamente a sus ojitos.
  10. Hacemos círculos de los brazos hacia arriba y luego al flexionarnos hacia delante acariciamos al bebé. Lo realizamos varias veces.
  11. Abrimos las piernas, inclinación lateral, mano derecha a pie derecho, el brazo iquierdo acaricia al bebé al subir el brazo estiramos en línea recta el brazo izquierdo alineando muñeca con hombro izquierdo, abrimos pecho mantenemos la inclinación y al bajar el brazo en círculo nuevamente andamos por el cuerpecito del bebé. Se cambia de lado.
  12. Ahora nos flexionamos hacia delante cogiendo las manos del bebé y estirándole los bracitos hacia arriba y hacia el suelo mientras nos estiramos nosotros también hacia delante y abajo. Nuestras piernas siguen abiertas.
  13. Flexionamos una pierna, pegando la rodilla y el muslo de la pierna flexionada a nuestro cuerpo, la mano contraria a la pierna flexionada la envuelve, la otra mano atrás de la espalda y hacia el suelo realizamos una torsión de nuestro tronco, miramos hacia atrás y hacia el bebé y así varias veces moviendo solo la cabeza. Le podemos ir diciendo cosas al bebé interactuando con él o ella.
  14. Hacemos la postura del gato, nos colamos encima del bebé y al bajar la cabeza en gato miramos al bebé, contacto visual siempre que podamos.
  15. Hacemos el embrión, el bebé tendrá sus pies en nuestra cabeza y le tocamos sus piernecitas mientras mantenemos la postura.
  16. Puente fácil, sentamos al bebe en nuestra barriga o bajo vientre, lo cogemos con las dos manos, y elevamos nuestra cadera hacia arriba y la bajamos con la respiración. Hacemos varias repeticiones.
  17. Nos tumbamos cogemos al bebe y lo mantenemos en el aire cogido por los laditos de manera que nos mire y hacemos torsiones de nuestras piernas juntas de un lado al otro hacia el suelo con la respiración. Todo el rato miramos al bebé.
  18. Luego nos ponemos de pie, cogemos al bebé y lo portamos en la mochila, pañuelo o fular. Separamos nuestras piernas un poco, subimos los brazos y a la vez flexionamos las rodillas hacia fuera y luego estiramos las piernas y bajamos los brazos. Varias repeticiones acompañadas de la respiración.
  19. Inclinación lateral de nuestro tronco con un brazo hacia arriba y el otro se desliza por el cuerpo. Y vamos cambiando de lado.
  20. Cogemos al bebé boca abajo pasando nuestras manos y antebrazos por debajo de su cuerpecito, el bebé mirará hacia el suelo y lo mecemos a delante y atrás.
  21. Ahora, ponemos al bebé de lado tumbado en el suelo, nuestros brazos se quedan debajo del bebe alineamos bien y hacemos la postura de la esfinge.
  22. Compensamos con la postura del embrión.
  23. Nos sentamos y abrimos una pierna ligeramente y al flexionar la otra pierna pegamos la planta del pie haciendo contacto con nuestro muslo interno de la pierna abierta, colocamos al bebé sentado en la pierna estirada apoyando su espalda en nuestro cuerpo y hacemos una torsión, el brazo que va hacia atrás coincide con la pierna estirada y miramos hacia atrás, con el brazo libre cogemos al bebé. Cambiamos de lado después de mantener la postura.
  24. Pasamos a la relajación y nos colocamos de lado tumbados en el suelo, tocando el bebé con las manos y lo acariciamos, nosotros de lado el bebé puede estar de lado mirando a la mamá o al papá o mirando hacia arriba.
Practicar yoga junto a la madre o el padre aporta diversos beneficios para el bebé:
  • El bebé aprende desde muy pequeño las técnicas y actitudes que sus padres utilizan para cuidar su salud.
  • El bebé disfruta del contacto con sus padres en estado de relajación, lo cual favorece la propia relajación del pequeño.
  • El yoga favorece el desarrollo psicomotor del bebé debido al conocimiento y control del propio cuerpo, mejorando la coordinación psicomotriz, la adquisición de un buen tono muscular, el desarrollo psíquico y la canalización de la energía.
SI DESEAS RECIBIR CLASES PERSONALIZADAS O EN GRUPOS REDUCIDOS CON TU BEBÉ CONTACTA CONMIGO. ES UNA EXPERIENCIA ÚNICA QUE TE PERMITIRÁ CONECTAR MÁS CON TU BEBÉ Y DISFRUTAR DE TODOS LOS BENEFICIOS QUE OS APORTA EL YOGA INICIÁTICO. 
 

martes, 3 de marzo de 2015

EL SALUDO AL SOL

Son 12 posturas que ayudan a flexibilizar de manera dinámica todo el cuerpo, moviendo toda la energía del organismo. Cada postura es una compensación de la anterior a nivel de la columna, movimiento y respiración. Es un ejercicio que al realizarlo varias veces continuadas se convierte en aeróbico. 


TADÂSANA (postura inicial)
1. Los pies juntos o separados en el ancho de las caderas.
2. Piernas activas con rodillas micro flexionadas y pelvis ligeramente hacia delante.
3. Hombros alejados de las orejas y pecho ligeramente abierto.
4. Brazo a lo largo del cuerpo, manos activas miran hacia los muslos sin tocarlos.
5. Inspira y al espirar lleva las manos juntas en namaste hacia el pecho.







1.  Al inspirar, alarga los brazos hacia arriba.
2.  Aleja los hombros de las orejas.
3.  Piernas activas sin que la cadera se vaya hacia    adelante.
4.  Abre el pecho.






1. Al espirar te flexionas hacia delante desde las caderas.
2. Manos al lado de los pies.
3. Parte alta de la cabeza hacia los empines. Cuello relajado.
4. Nalgas hacia el techo.




1.  Inspira y lleva la pierna hacia atrás en un gran paso.
2.  Apoya la rodilla lejos en el suelo.
3.  Alarga la espalda y el cuello, abre pecho.
4.  Mira hacia delante.




1. Lleva la otra pierna atrás en plano inclinado y retén el aire.
2. Reparte el peso por igual entre manos y pies.
3. Hombros en línea con las muñecas.
4. Mirada entre las manos sin dejar que se hunda la cadera o se eleve.


1. Al espirar apoya las rodillas en el suelo, el pecho y la frente.
2.  Las caderas quedan un poco elevadas.
3.  Los codos y brazos pegados al cuerpo.
4.  Los dedos de los pies metidos hacia dentro.




1. Al inspirar deslízate hacia delante y sube a la cobra.
2. Mantén muy activas las piernas.
3. Hombros abajo y atrás.
4. Alarga la espalda y el cuello.



1.  Al exhalar eleva la cadera en V invertida.
2.  Estira los brazos y la espalda.
3.  Las caderas arriba y atrás.
4.  El cuello relajado.




1. Al inspirar trae el pie derecho entre las manos.
2. Rodilla de delante en línea con el tobillo.
3. Las caderas hacia el suelo.
4. Abre el pecho.








1.  Al exhalar lleva el otro pié entre las manos.
2.  Las manos quedan a los lados de los pies.
3.  Cabeza hacia el suelo.
4.  El abdomen y el pecho hacia los muslos.





1. Al inspirar, brazos estirados por encima de la cabeza.
2. Flexiona las rodillas.
3. Crece hacia delante con la espalda.
4. Activa las piernas.







1.  Al espirar bajamos los brazos en namaste.
2.  Postura Inicial de TADÂSANA.
3.  Vuelve a comenzar el ciclo con la otra pierna.








lunes, 22 de diciembre de 2014

LA PRÁCTICA DE YOGA DURANTE EL EMBARAZO

La práctica de Yoga es ideal para las embarazadas al aprender a respirar correctamente, mantener la musculatura fuerte, elástica contribuyendo en el estado anímico reduciendo o eliminando los síntomas depresivos durante la gestación debido a los cambios hormonales que sufre la mujer.

En las clases se imparten técnicas de relajación, respiración, visualización y meditación muy saludables para la futura madre y para el pequeño que crece en su interior conectado completamente con su madre.

La práctica de las posturas de Yoga mantienen el cuerpo y la mente en plena forma ayudando en el proceso de alumbramiento al aprender a controlar las emociones, los pensamientos, la energía y el cuerpo. En las clases de Yoga se realizan posturas para tonificar los músculos de la zona pélvica y las caderas muy importantes para aliviar los dolores de la columna causados por el crecimiento del vientre y fortalecer los músculos de la pelvis ayudando a nacer a tu precioso hijo.

Además la práctica de Yoga te conecta con tu bebe y te hace más participe de todo el embarazo. Hay numerosos ejercicios y técnicas para conectar con el bebe que se esta desarrollando en tu interior, sintiéndolo, hablando con él e interactuando.

¿Qué posturas puedes practicar? Aquí un ejemplo de las posturas de Yoga que puedes realizar fácilmente conectando con tu bebe mientras vas manteniendo las postura y disfrutando de la misma.

Posición de loto (BaddhaKonasana). La postura preparatoria para la sesión de yoga ayuda a relajar y descansar la parte inferior de la espalda. Consiste en sentarse con las piernas cruzadas, la espalda recta y las manos apoyadas sobre las rodillas. No te olvides de colocarte un soporte debajo de los glúteos para estar más cómoda y que tu espalda se alargue sin fatigar la musculatura de esa zona.

La media Vela en la pared (Viparita Karani). Tumbada en el suelo con la cadera lo más pegada posible a la pared, estira las piernas hacia arriba. Mantenlas un poco separadas. Es una posición con poderosos efectos sobre la circulación y la presión sanguínea ya que ayuda a bajar la inflamación de los pies, irrigando sangre hacia la pelvis y el vientre. Alivia el dolor de la espalda baja.


Posición del bebé (Balasana). Imitar la posición del bebé es una buena forma de relajarse. esta fabulosa postura de recogimiento interior, de bienestar te permite relajar y calmar tus pensamientos. Permítete conectarte con la paz y armonía que hay en tu interior, conecta con tu hijo, siéntelo y disfruta.



Posición del gato en movimiento. A cuatro patas, inspira mientras llevas tu barbilla hacia el pecho, encorvando la espalda en forma de U, y exhala arqueando la espalda mientras subes la cabeza hacia el cielo. Esta postura actúa liberando la columna vertebral del peso y la presión que ejerce la placenta, el líquido amniótico y tu bebe relajando la espalda.
 




 Equilibrio de Gato.  Desde la postura del Gato eleva alargando y estirando el brazo derecho en línea con la oreja y la pierna izquierda sin elevar la cadera izquierda que queda en línea con la cadera derecha mirando hacia abajo. Alarga la pierna y el brazo, cuello en línea con la espalda, reparte bien el peso entre la mano y la rodilla que esta en el suelo. Después de mantener realiza el cambio con la otra pierna y el otro brazo.



El puente (Sethu Bandhâsana). Al inhalar sube la cadera poco a poco hacia arriba y al exhalar la vas bajando notando como cada vértebra lentamente va apoyando en la esterilla poco a poco. Meciendo a tu bebe, estirando los músculos del abdomen y pecho abriendo tus vías respiratorias aprovechándote para renovarte de oxígeno y ayudando a que le llegue mejor a tu bebé.


La postura de la guirnalda (Malâsana). Es una de las mejores para practicar cuando estás embarazada. Promueve una amplia apertura de las caderas, ayuda a liberar la tensión en las caderas y la espalda lumbar.

 


Además de realizar las posturas anteriores puedes hacer uso de la pelota de Pilates. En Yoga también se utiliza para estirar, tonificar, fortalecer, equilibrar todo el organismo. Durante el embarazo es un material muy importante que debes tener en casa. Aquí te muestro una serie de ejercicios que puedes realizar:



1. Sentada encima de la pelota: 
   - Dibuja círculos grandes colocando las manos en tu cadera para notar bien la rotación de  los huesos de la misma. Hazlo varias veces en un sentido y luego en el otro.
   -  Sube tus brazos hacia arriba y muévete hacia delante y hacia atrás con la respiración. Luego en lateral hacia un lado y el otro.
   - Coloca las manos en tu cadera y lleva tu pelvis hacia delante subiendo tu ombligo hacia el pecho y luego hacia atrás con cada respiración.
   - Realiza suaves botes hacia arriba y abajo sin desprenderte de la pelota de esta manera masajeas tu periné y te relajas aliviando la presión sobre tu espalda, soltando y relajando la musculatura.


2. Apoyándote en la pelota:
   - Estira la parte baja de la espalda y de las costillas. Si puedes arrodillarte, esta posición te permite descargar el peso del bebé y ejercitar los laterales.



   - Sitúate delante de la pelota, apoya las manos encima e inclina el cuerpo. Puedes hacer rodar la pelota adelante y atrás en esta posición.


   - Coloca la pelota de Pilates entre tus muslos y presiónala con ellos. De este modo fortalecerás los músculos del suelo pélvico.

   - Coloca la pelota de Pilates pegada a tu pierna, la pierna más cercana a la pelota estará flexionada, la otra pierna estirada apoyando el pie de lado en el suelo, apoya lateralmente tu cuerpo contra la pelota, sube los brazos hacia arriba bien relajados dejando que caigan, deja todo el peso de tu cuerpo sobre la pelota y relajate mientras disfruta del estiramiento de todo tu costado.


   - Siéntate en el suelo con las piernas abiertas y estiradas flexionando un poquito tus rodillas, coloca la pelota en medio entre tus piernas y ves andando con la pelota hacia delante mientras vas estirando y alargando toda tu espalda, mantén el estiramiento en una zona de trabajo, procura que tu cuello (zona cervical) este en línea con tu espalda).


   - Apoya tu espalda en la pelota, acerca tus glúteos al suelo, las piernas están flexionadas abiertas a la anchura de tus caderas, coloca tus manos detrás de tu nuca y al inhalar empuja con tus pies el suelo y con tu espalda la pelota elevando tu cadera hacia arriba, al exhalar baja la cadera hacia el suelo descendiendo, hazlo al ritmo de tu respiración. Tonifica tus piernas, fortalece tus muslos, caderas y pelvis, fortalece tu abdomen.



3. Moviendo la pelota entre tus brazos y entre tus piernas:

   - Túmbate sobre la esterillas, coloca tus piernas flexionadas abiertas a la anchura de tus caderas, coge la pelota entre tus manos alineando muñecas con hombros, al inhalar lleva la pelota hacia el suelo y atrás, al exhalar lleva la pelota hacia arriba, haz el ejercicio dinámico al ritmo de tu respiración.


   - Ahora coloca la pelota entre tus piernas y al inhalar estira las piernas hacia arriba y al exhalar baja la pelota hacia el suelo flexionando las piernas, hazlo al ritmo de tu respiración de manera dinámica.


   - Torsiones con la pelota entre las piernas. Túmbate y coloca los brazos en cruz las muñecas en línea con los hombros y las palmas de las manos mirando hacia arriba, estira las piernas y coloca la pelota entre tus piernas, al exhalar lleva las piernas hacia un lado, al inhalar vuelve al centro y al exhalar ves hacia el otro lado. Este ejercicio lo puedes hacer sin tocar con las piernas el suelo o tocando con las piernas el suelo sin dejarlas caer. La cabeza gira al lado contrario de donde van las piernas.



4. Posturas con la pelota de pie:

   - De pie coloca tus piernas ligeramente separadas a la anchura de tus caderas, las rodillas ligeramente flexionadas, alarga tu espalda y coge entre tus manos la pelota, estira bien tus brazos, al exhalar inclina tu tronco a un lado, al inhalar vuelve al centro y al exhalar inclina tu tronco al otro lado, hazlo a tu ritmo de respiración.



   - El Guerrero. Coloca la pelota entre tus piernas, no es necesario meter la pelota del todo entre las piernas con poner un poquito la pelota debajo es suficiente, encuentra la posición que más te convenga. Una vez colocada la pelota con tu rodilla derecha flexionada la rodilla en línea con tu tobillo, la pierna izquierda estirada con el pie colocando los dedos un poquito hacia dentro y toda la planta del pie apoyada en el suelo, los brazos en cruz ajustando en línea las muñecas con tus hombros, activa tus manos, y mira hacia la derecha. Lleva tu respiración hacia tu abdomen, mantén la postura unos segundos y luego cambia de lado.


   - Mismo ajustes de posición que la postura del gerrero, en lugar de poner los brazos en cruz apoya tu antebrazo sobre la pierna flexionada, activa tu mano, y lleva el otro brazo hacia arriba estira bien el brazo y colocálo en línea con tu costado. Gira suavemente tu cabeza hacia el hombro que esta arriba contactando tu barbilla con el hombro.

  - El Poste. Coloca la pelota ligeramente debajo de tus piernas. Coloca tus caderas en línea mirando hacia delante, asegurate que las caderas no se quedan giradas, flexiona la rodilla derecha y colócala en línea con tu tobillo, la pierna de atrás estirada con el talón mirando hacia arriba. Al inhalar sube tus brazos hacia arriba, relaja tus hombros, las palmas de las manos se miran, abre tu pecho y estira tu espalda. Mantén la postura unos segundos.


5. Posturas invertidas:
 
  - Viparita Karani (la media vela). Coloca tu espalda en el suelo y tus piernas estiradas pegadas a la pared, flexiona las piernas, apoya los pies en la pared ajustando en línea las rodillas con los tobillos, los brazos pegados al cuerpo con las palmas de las manos hacia el suelo, al inhalar ves subiendo tus pelvis y la espalda despegándolas del suelo suavemente, coloca tus manos en tu espalda, mete un poco los codos ajustando los codos en línea con tus hombros, despega una pierna de la pared llevándola un poco hacia atrás y luego la otra, equilibra tu peso, después abre ligeramente tus piernas, una persona que este contigo te colocará la pelota entre las piernas, apriétala (tono en las piernas) y mantén la postura unos segundos.


Cuando llegue la hora del alumbramiento es recomendable que si es posible te muevas realizando círculos con tu cadera hacia uno y otro lado ayudando a que tu bebé se vaya encajando y bajando poco a poco por el canal de parto. Puedes utilizar la pelota de Pilates para aliviar las contracciones y manejar el momento del alumbramiento. Es un momento especial así que disfrútalo, conecta con tu bebé, con tu pareja y realizar este momento único juntos en equipo, en sintonía. Habla y conecta con tu cuerpo diciéndote lo que quieres que vaya ocurriendo en cada momento. Si deseas que el alumbramiento de tu hijo tenga una duración determinada, no sea dolorosa, se produzca en la fecha que quieres realiza ejercicios de visualización sintiendo ese momento y creando las condiciones que deseas en tu interior, en tu mente para que se plasmen en el momento del alumbramiento tal y como tu deseas.

Recuerda que una preciosa vida se esta desarrollando en tu interior. Lo que has deseado se esta haciendo realidad. Toma conciencia plenamente de cada momento de tu embarazo ya que cada semana es única y van ocurriendo cambios en tu bebé muy importantes desarrollándose y formándose hasta el momento del alumbramiento. Siente a tu bebe dentro de ti, háblale, interactúa con él. Tu hijo nota y escucha tu voz en modo de vibraciones que recorren tu cuerpo y lo recorren a él, escucha la música que escuchas, lo meces y masajeas con cada ejercicio de Yoga que realizas siendo beneficioso para él y para ti.

"La verdadera Magia se esta produciendo en tu interior"


lunes, 1 de diciembre de 2014

VIAJE INTERIOR Y CRECIMIENTO PERSONAL



Numerosas técnicas, prácticas y ejercicios en las clases de Yoga Iniciático te permiten descubrir si estas realizando tu propia realidad (viajar, generar el estado de salud que deseas, casa, empleo,..), realiza un viaje interior para descubrir con qué estas realizando la realidad que no quieres en tu vida.
Antes de realizar algo que deseamos o que queremos realizar en nuestras vidas nos solemos plantear una serie de preguntas: 
  • ¿Tengo o no tengo?. Si no tengo, pues renuncio a lo que quiero generar, si no tengo dinero no viajo, no me compro lo que quiero, no genero la realidad que yo quiero. Frenándonos. 
  • ¿Sé o no Sé?. Sino sé pues no lo hago, no hablo, no avanzo. Los Griegos decían “hay que hablar para saber”. La ciencia actual nos dice “si no sabes no hables, y nos parece lógico y natural”. Cuando no sabemos hacer algo solemos por regla general renunciar a hacerlo.
  • ¿Puedo o no puedo?. No puedo y por eso no lo hago, si puedo lo hago. Es cuando ponemos al centro de nuestra realidad dependiendo de lo que ocurre afuera y eso que ocurre afuera pensamos que nos ocurre a nosotros.
  •  ¿Creo o no creo?, ¿en qué tengo que creer?, ¿Que o quién nos dice qué o a quién tenemos que creer y no creer?

Ten muy en cuenta esas preguntas y no te frenes ante la respuesta. Dirígete a lo que quieres lograr y lo lograrás.
Numerosas culturas y Maestros Iniciáticos como los Mayas, Incas, Aztecas, Cristo, Buda, Taoísmo nos enseñaban a manejar la palabra. Aprender a generar realidad con el poder oculto de la palabra, instrucciones para hacer realidad lo que queramos.


Quién aprende a manejar la palabra maneja su vida y genera la realidad que quiere”


En numerosas películas o dibujos se usan ciertas palabras para abrir algo valioso con el solo hecho de usar y pronunciar esas palabras (por ejemplo, abracadabra).

A Cristo le preguntaron sus discípulos de lo que hay que tener cuidado, y Cristo dijo “no es lo que entra por tu boca lo que te pudre la realidad sino lo que sale por tu boca”

Buda le preguntaba a los discípulos: ¿quién mueve tu lengua cuando tu hablas? ¿Estas seguro de que eres tu o es el otro en ti?

Empezamos a descubrir en los ejercicios de Meditación, Relajación, Visualización de las clases de Yoga Iniciático al escucharnos que hay alguien en nosotros que dice mal generando una realidad que no queremos que no es propia al no conectar con las palabras que queremos.

En las clases aprenderás a manejar la mente con la palabra generando tu Propia Realidad mediante una serie de pasos: 
  1. Aprender a pensar. Al escuchar tus pensamientos que aparecen en tu mente durante los ejercicios de calentamiento, en las posturas de yoga, relajaciones, visualizaciones y meditaciones aprenderás a manejar tus pensamientos y dirigirlos hacia donde tu quieras.
  1. Aprender a hablar. Al ordenar nuestras ideas y pensamientos diremos las palabras correctas para hacer realidad lo que queremos.

  2. Aprender a sentir. Te darás cuenta que en función de lo que pienses percibirás las cosas. Por ejemplo, en la postura del Guerrero si al realizarla estas conectado con tu guerrero interior sentirás confianza, seguridad, fuerza desde el interior hacia el exterior.

  3. En las Señales que aparecen en el camino. Debes de estar muy atento para darte cuenta si con lo que te vas encontrando es lo que quieres. Aplicándolo no sólo en las clases de Yoga sino también en tu vida personal y profesional.

  4. Hacer tu propia evaluación (¿estas en condiciones de tener hijos?, ¿de montar un negocio?). 

  5. Aprender a manejar la energía. Con los numerosos ejercicios de respiración, concentración, visualización aprenderás a dirigir y manejar tu energía para utilizarla en lo que quieras.

  6. Al dirigir la energía generas Casualidades armónicas. Te encuentras afuera lo que has puesto adentro. Sueñas lo que quieres.

     
  7. Aprender a moverte en tu vida con prácticas y estrategias de negociación despertando al negociante que hay en ti, al Mercader consiguiendo lo que deseas lograr. 


  8. Aprender a manejar tu energía central. La energía más fuerte mediante los numerosos ejercicios que se practican en clase evitando el estancamiento de la energía. 

  9. ¿Has logrado lo que deseas?, o ¿hay algo que te esta haciendo obstáculo?, ¿desde donde en tu mente atraes lo que te impide lograr lo que quieres? Si has logrado lo que querías CELÉBRALO.




























sábado, 1 de noviembre de 2014

“Los labios de la sabiduría permanecen cerrados, excepto para el oído capaz de comprender”

Permanece muy atento, abre bien tus oídos y escucha todas las instrucciones y explicaciones que voy diciendo en las clases.

El contenido que aprenderás en cada clase te ayudará en tu Viaje Interior siendo una guía para el crecimiento personal pudiendo aplicarlo en toda las áreas de tu vida.

Cuando realizamos los ejercicios de relajación, meditación y visualización te darás cuenta y percibirás que “Nada está inmóvil, todo se mueve, todo vibra, todo fluye y refluye, todo tiene sus períodos de avance y retroceso, todo asciende y desciende, todo se mueve como un péndulo, el ritmo es la compensación”. Presta atención y desarrolla la escucha.



Al realizar las posturas de Hatha Yoga y Hatha dinámico te encontrarás con posturas que te gustan más, otras menos y otras que te generan miedo. Una âsana que realizamos en las clases y a la que muchas personas les da miedo realizar es Sirsâsana. Es una âsana excepcional con múltiples beneficios y aunque parezca difícil de realizar y mantener no lo es. Pero Sirsâsana no puede generarte miedo, lo que genera el miedo es el pensamiento automático que generas en tu mente cuando vas a realizar esa postura (y si me caigo, me da miedo quedarme con la cabeza abajo, me haré daño en el cuello, yo no puedo hacer esa postura,...), a continuación aparece la percepción que en función de ese pensamiento percibes y sientes nervios, ansiedad,...y eso lo manifiestas en lo Real, en tu mundo físico a modo de barreras o muros encerrándote en un círculo cada vez más pequeño.
  

Todo pensamiento generado en nuestra mente,
tiene sus resultados directos e indirectos,
que se eslabonan coordinadamente en la gran cadena de causas y efectos”

Si quieres alejar esos miedos irracionales que tu mismo has creado en algún momento de tu vida, aplica el principio de polaridad y concéntrate en el polo opuesto al que deseas suprimir. Lo no deseable se mata cambiando su polaridad. Por ejemplo, si tienes miedo debes cultivar tu valor y el miedo desaparecerá. En clase lo puedes aplicar y practicar con multitud de âsanas, al realizarla e ir más allá de tus limitaciones cultivarás tu valor sintiendo la fuerza del guerrero que hay en ti.

 
La práctica regular de Yoga Iniciático te ayudará a encontrar tú propio camino, cada uno de nosotros tenemos que realizar nuestro propio camino, aquello que queramos hacer realidad y que sea propio.


Conforme te adentras en la práctica de Yoga iniciático y aprendes a desarrollar la escucha interior te irás dando cuenta que tú eres tu único amigo y tú eres tu único enemigo. La mente es la que convierte a un amigo en enemigo y viceversa. Todos tenemos en nuestro interior “el yo” (llamado ego, yo inferior en la India,..) que es nuestro enemigo y tenemos que ponerlo de nuestro lado, ese Yo inferior es el que nos frena con automatismos aprendidos de lo que es bueno o malo, de lo que es verdad y no es verdad, lo que debemos hacer o no, podemos hacer o no, tenemos que hacer o no, creemos o no y en función de eso hago tal o cual cosa y sino no la hago. Es decir, nos frenamos en esos paradigmas (debo = ciencia, tengo = economía, puedo = política y creo = ciencia) y lo que hacemos o no hacemos dejamos que venga determinado por ello. Por ejemplo, si no tengo dinero no me voy de viaje “paradigma de la economía”.
El “Yo” (llamado Yo superior en la India) es nuestro amigo, nuestro aliado. Es el que ha de hacerse amigo de “el yo” inferior para utilizarlo en lo que queramos venciendo a los pensamientos automáticos que nos frenan e impiden hacer lo que deseamos hacer en nuestra vida.

En las clases aprenderás a detectarlos mientras realizas los numerosos ejercicios y prácticas aplicando el método de Yoga Iniciático.

Tu mente tiene el poder magnético de atraer hacia tu vida todo
aquello que deseas conseguir”

En las clases de Yoga Iniciático practicamos las siguientes técnicas que nos ayudan a controlar nuestra mente y generar los pensamientos que queremos crear:
  • Concentración en un objeto.
  • Pensamientos positivos.
  • Visualizaciones haciendo Realidad lo que Deseas desde adentro hacia afuera.
Aprenderás a detectar y descubrir al escucharte lo que te gusta hacer y a dirigir tus energías hacia ello con entusiasmo. El entusiasmo es una de las claves para una vida de éxito.

Crea el Resultado o Resultados que deseas lograr, para ello:
  • Formarte una clara imagen mental del Resultado.
  • Fija plazos, fechas de realización.
  • Anota todos tus deseos, objetivos y sueños.
  • Disfruta, diviértete y vive el camino que creas dirigíendote al Resultado que quieres lograr.
Los únicos límites son aquellos que tu mismo te impones”
    Haz las cosas que siempre has querido hacer pero no hacías porque eras demasiado joven, demasiado viejo, rico o pobre”

Crea y dedica tiempo para ti a lo largo del día. Haz tu parada personal. Renuévate a ti mismo, practica Yoga Iniciático. Mejorar tu vida drásticamente si aplicas lo que irás aprendiendo en las clases. Cuida tu mente, maneja tu energía y cuida tu cuerpo.

 ¿sería aconsejable funcionar al máximo durante todo el día sin parar en boxes?